5 marzo, 2024
Sevilla será la encargada de abrir la gira Copacabana con el directo del próximo 23 de octubre en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CCAC).

De todas las cosas que encierra una entrevista, la más emocionante  es volver a vivir esa primera vez. Llegar tarde a la cita con Izal no me entusiasmaba demasiado, así que tuve que acelerar el paso y subir el volumen.  Y como no existen dos entrevistas iguales, sabía que la experiencia sería cuanto menos única. Desde La Campana entraba en La Alameda de Hércules por Trajano, la puntualidad estaba de mi lado y yo del suyo. Y aunque al acercarme, los chicos creyeran que buscaba venderles algo, todo lo que vino después funcionó a las mil maravillas. A poco de arrancar con la nueva gira, paraban en Sevilla para firmar en fnac antes del directo que vivirá la Hispalense el próximo 23 de octubre en el CAAC. Presentaciones aparte, la conversación arrancaba con buenas nuevas.

8pistas: ¿Qué esperáis del público sevillano y qué puede esperar Sevilla del 23 de octubre?

Izal: Por parte del público, lo mismo de siempre. Siempre nos han tratado genial en Sevilla. Pero es cierto también que, el concierto de Sevilla es el primero de la gira Copacabana. Y por primera vez, en ese concierto, es donde vamos a desplegar toda la escenografía que tenemos preparada, así como el montaje de iluminación. Se tocará el disco al completo. Es como el comienzo de gira.  Lo que le da un punto especial, comenzar esta nueva etapa en Sevilla, en una ciudad que siempre nos ha tratado muy bien.

La gira que concluía el pasado abril,  ¿podría decirse que fue la primera gira como ‘gira de Izal’?

Bueno, fue un paso de gigantes para nosotros. Tuvimos la suerte también de que, con esa gira, pudimos hacer una campaña televisiva, lo que influyó en el crecimiento del público, que ya venía siendo bastante gradual.  Pero esa gira significó aceptarnos un poco, y terminarla como la terminamos en el Palacio de Deportes de Madrid que, independientemente del aforo que pueda tener o de lo que pueda resultar el sitio, para nosotros fue muy especial.  Ahora, con esta gira lo que queremos es dar un paso adelante respecto a la anterior. Podemos montar un espectáculo completo, no sólo dedicarnos a llegar y cantar las canciones, cosa que está bien y es muy enérgico y se transmite mucho, pero esta vez buscamos que la persona que asista a esta nueva gira note una diferencia con respecto a la anterior. Creemos que es un paso necesario para nosotros, no solamente orientado al público.  Queremos ofrecer algo diferente, algo que nunca habíamos hecho por falta de medios, ya que es muy costoso. Es lo que siempre hemos querido y, por fin, nos lo podemos permitir.

¿Realmente existen públicos diferentes en función de la ciudad? ¿Cómo ha sido vuestra experiencia a través de la geografía española?

España tiene la característica de que es muy plural en cuanto a forma de ser. No es lo mismo un andaluz que un vasco, y no es lo mismo un catalán que un extremeño.  Eso da una riqueza especial a este país. Lo que repercute en cómo vive cada tipo de persona un concierto. Nosotros hemos tenido la suerte de que en todas las ciudades hemos disfrutado y el público ha demostrado su cariño de diferente forma. En algunos sitios nos escuchan más en vez de cantar, pero lo que sí es cierto es que nunca hemos salido de una ciudad decepcionados, hay bastante homogeneidad en todo el territorio… Galicia, Euskadi, al igual que en el sur, hemos disfrutado mucho de los conciertos. Quizá (quizá) Cataluña ha sido la que más nos ha costado, pero no porque la gente no haya vivido los conciertos con intensidad, sino porque nos ha costado literalmente que fueran a los conciertos… Igual ha sido el terreno más complicado, donde más tiempo hemos estado picando piedra para muy poca gente. Este año nos costó llenar la Razzmatazz, pero al final  resultó ser un concierto guapo, guapo.

¿Cómo ha sido vuestra experiencia con Sevilla?

Sevilla concretamente, en uno de los primeros conciertos –lo recuerdo claramente -, no sé en qué sala, una pequeña, con sólo 25 personas como público el concierto fue mágico. Recordamos decir: qué bonito. En buena medida, ha habido una evolución progresiva, pero sí que es verdad que  en Sevilla tocamos para 25 como mucho en La Caja Negra y, seis meses después, en Fun Club notamos un crecimiento bastante importante. De veinte y cinco personas a noventa y pico. En otras ciudades el crecimiento de público ha ido muy poco a poco y en Sevilla, se produjo un salto importante. Sevilla ha sido un referente en toda regla. Además, la gente por las redes sociales nos pide mucho que vengamos a esta ciudad.

Desde que comenzasteis en 2010, ¿existe un adjetivo para cada etapa?

– Penuria.

– Menos penuria.

– Casi pago el alquiler.

– Esto parece que arranca.

– Lo estamos flipando.

Si existe, ¿cuál es la clave de vuestro crecimiento?

El boca a boca ha funcionando de maravilla, es la realidad.  Lo que ha pasado con nosotros ha sido tan sencillo como dificil. Gente que por Internet habla, comparte. Como una bola de nieve que comienza a rodar y se hace cada vez mayor, cada vez más gente hablando de ti, el crecimiento ha sido exponencial. El boca a boca es la forma más directa, cuando un amigo te recomienda algo tú haces caso de lo que te dice tu amigo, funciona incluso mejor que la publicidad en televisión. Aunque hemos invertido en muchos sentidos, también ha influido habérnosla jugado bastante -directamente de nuestros propios bolsillos- con una campaña televisiva. Pero la semilla y el crecimiento de los cuatro primeros años nada tuvo que ver con la publicidad. Nosotros en su día llenamos La Rivera de Madrid sin un sólo anuncio en ninguna parte. El anuncio en la tele viene con la gira de despedida, antes ya habíamos vendido mucho pescado. Por eso le damos más importancia al boca a boca. El amigo que te recomienda algo, lo hace sin ningún interés.

Hace poco regresabais del Granada Sound… ¿Cómo os ha tratado la granaina?

Ha sido uno de los conciertos más impactante de todos los que hemos dado. Fue mucha gente y la participación fue increíble. Fue muy intenso. Además ese día íbamos con un ánimo especial y con unas ganas locas de tocar. No nos esperábamos nada así. sobre todo porque mirabas, y más allá de lo que podías ver, todo el mundo cantaba y daba palmas. Era una locura. Luego veías vídeos, una vedadera barbaridad. Va a ser uno de los conciertos en el futuro a destacar, igual que destacamos la Plaza del Trigo o la Joy, conciertos que marcan con respecto a los demás.

¿Está dentro de vuestros planes pisar el extranjero con Copacabana?

Tenemos la intención de ir a México en la segunda quincena de noviembre. Iremos a hacer tres conciertos, incluso algún festival, un poco ya más importante.

Tuvimos la suerte en abril, después de terminar la gira de despedida, de tomar contacto con Argentina en una serie de tres conciertos. Así que ahora vamos a México. Para nosotros es un nuevo reto, comenzar de cero en otro país,  crearte una necesidad nueva de pelearla, cuando ya has logrado más o menos asentarte  en España. Es un mercado inmenso, hay cuatrocientos millones de hispanohablantes y en España hay cuarenta. Si lo proyectas así, es bastante interesante. El público de Latinoamérica vive los conciertos muy intensamente. Ese fenómeno está dentro de nuestros sueños.

¿Y si la magia de la música os hace sentir inmunes alguna vez?

Creo que no te inmunizas y si lo llegas a hacer, es que algo no está yendo bien. si algún día llegamos a notar un ápice de eso, tendríamos que encontrar la forma de reciclarnos. Si pierdes ese gusanillo, se pierde la magia del directo. Se pierde todo.

¿Algún fallo a recordar encima de los escenarios?

Me di una hostia tremenda. Bajé del escenario para hacer el imbécil y caí. En un escenario hay muchísimos aspectos que ni siquiera controlas tú. Hace pocas semana, delante de 25.000 personas, no diré el festival, hubo muchos problemas con la escucha, y  me quedé sin oír nada durante cinco o seis temas. Tuve que tocar seis temas sin saber muy bien qué estaba haciendo, aunque luego me dijeron que todo bien. Si no escuchas tu voz, es muy difícil afinar. Corremos el riesgo de que alguien, por ese fallo, sin saber qué está pasando, ajeno que no es cosa nuestra, se quede con la sensación y marche diciendo que no sabemos cantar. Pero tenemos que tirar para delante con todas las consecuencias.

Ese festival que os abría las puertas por primera vez, el Sonorama Ribera… ¿El punto de inflexión?

Desde luego que fue un punto muy importante. Hasta ese momento, recordamos que fue bastante duro. A partir de ahí, todo comenzaba a ser real. Ese festival no gustaba mucho, habíamos asistido como público muchas veces, se celebra además en una plaza muy mítica. Es otro de los conciertos que siempre tendremos en la memoria. Seguimos creyendo en eso de: Bienvenidos a la vida después del Sonorama. En el vídeo se respiran claramente estas sensaciones. Pero hay muchos puntos de inflexión. Cuando se agotan las entradas en la Sala Sol  días antes del directo, también sientes que estás creciendo.

¿Cómo ha vivido Copacabana su proceso de creación?

El proceso de creación siempre es igual. En este caso yo, el compositor de los temas, hago unas composiciones en casa y cuando creo que merecen la pena se las paso al grupo. Para este disco teníamos 17/18 temas que nos convencían. De esos elegimos 12. Este trabajo se ha preparado como todos los demás, pero con más tiempo. Hemos pasado horas arreglando los temas en el local de ensayo. Esta vez, la experiencia en el estudio de grabación, a diferencia de los demás discos,  ha representado un tiempo para el arreglo y la creación, hemos podido experimentar. También la peculiaridad de que ha sido la primera vez que hemos grabado fuera de Madrid. Lo que ha hecho que hayamos estado reclutados en una burbuja musical. No volvías a casa de noche para volver por la mañana al estudio, lo que provocaba que estuvieras hablando en todo momento de música. Ha sido un proceso mucho más rico que en otras ocasiones por muchas razones.

Copacabana, nuevo material, nuevas expectativas… ¿Sentís que todo ha salido como esperabais?

No podemos estar más satisfechos. Tenemos una sensación extraña, es como si   Copacabana pudiera ser el disco que vata records en un futuro. Que igual luego te equivocas y el tiempo y la gente pone con el tiempo el disco en su sitio. Hemos logrado cierta excelencia en la grabación y en los arreglos, además ha coincidido con una época feliz. Tenemos la sensación de que con este nuevo trabajo, hemos dejado nuestro listón bien alto.

Cuando creía agotada la experiencia, el señor que llevaba un buen rato tocando la guitarra alrededor de las mesas (muy típico de Sevilla y mucho más de La Alameda) se acercaba sonriendo. Izal no dudaron ni un minuto. «Para cerrar, vamos a dejar el micrófono cerca de este señor, luego lo transcribes tú». Y así, con el baile de guitarra que nos dedicaba el amigo, llegaba a su fin una entrevista más con la música.

Aquí  te enteras de todo lo necesario para hacerte con la entrada que te hará vivir un concierto alucinante en la sevillana. Allí nos veremos, no puedes faltar.

About Author

DEJANOS TU COMENTARIO

Loading Facebook Comments ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.