17 abril, 2024
Y llegas a casa, completamente sorda, con el pecho hueco de los golpes del bombo retumbando dentro y te dices “esto hay que escribirlo en caliente”.

Fotografías por Mr. Hipérbole

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Sala Custom. 11/04/2015

Y llegas a casa, completamente sorda, con el pecho hueco de los golpes del bombo retumbando dentro y te dices “esto hay que escribirlo en caliente”. No dejas que se coloque el último en la lista de textos que tienes pendientes, no permites que el recuerdo lo suavice porque se merece el aliento vivo del momento que aún traes contigo. Es el revólver humeante en la escena del crimen. Una amiga justo al lado colabora sin saberlo ya en el comienzo del concierto: “¿Lo notas? El sonido se sincroniza con los latidos del corazón”. Y el comentario robado para esta crónica se queda grabado a fuego.

Toundra vence las reticencias iniciales que puedan plantearse ante un concierto de rock instrumental. Inquieta de entrada que no haya un solo pie de micro sobre la escena y que las únicas palabras, ese “buenas noches Sevilla”, las pronuncie Esteban J. Girón a pleno pulmón. La certeza que te derrumba es que no lo necesitan. Su sonido no echa en falta ni una palabra.

Los madrileños se plantaban en la Sala Custom de Sevilla con IV, su último trabajo. La repercusión extra muros de la banda hace que uno arrugue la nariz cuando la afluencia en puerta es moderada. La extrañeza se transforma en condolencias para los que no oyeron las recomendaciones, se quedaron en casa y no completaron la otra mitad de una sala que lo pasó francamente bien.

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Llámalo post rock, rock instrumental, post metal o boquerones en vinagre. Lo cierto es que el género importa poco. Son líneas de guitarras límpidas que se tornan oscuras al abrigo de una instrumentación rotunda. Es el tempo comedido con el que arrancó “Strelka”, la primera de la noche y del LP, y la apisonadora en la que se convierte cuando rugen las guitarras. Es “Marte” y subida del listón a lo más alto. De ahí prácticamente no se bajaría en el transcurso de la velada. Hora y media sin respiración. Los madrileños consiguen mantener una tensión continua, un culmen perpetuo pese a que, llegado el final, el cansancio (lógico) restara un par de grados a la fiebre. Pero ¿cómo acabar por todo lo alto si no ha habido paz ni tregua en esta guerra?

La intensidad lírica de “Magreb” y la ambientación casi física de “Lluvia” certifican que la banda maneja con maestría unos cambios de ritmo que parecen evolucionar de forma natural en sus canciones. Con una presencia escénica imponente, se baten sucesivamente en duelo las guitarras de Girón y David Maca (Macón). Auténticos malabaristas ambos de las cuerdas, sacudiéndose en cada inflexión, electrizados por ellas.

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El contraluz de los focos y el humo contribuyen al planteamiento de culto de esta banda que se lo pasa como los indios. No hay más que verlos sonreírse, juntarse, saltar por el escenario y arrimarse al borde alzando instrumento. El público hipnotizado se contagia de diversas maneras: desde los leves gestos de alguno hasta cabezazos de puro metal de otros. En cualquier caso, aplausos y silbidos de bienvenida para cada nuevo tema.

Así fueron desgranando “Ara Caeli” y la bella “Belenos” con la imponente batería de Álex Pérez, entregado, técnicamente impecable e impresionante también en el contratiempo de “Bizancio”. Si hay que poner una pega, porque siempre ha de haberla, es lo oculta que queda la línea de bajo, pese a cumplir su misión y redondear el sonido de la banda. Echamos de menos el detalle del virtuosismo de Alberto Tabris, al que cuesta bastante distinguir a veces pese a intentarlo desde varios ángulos en la sala.

“Cielo Negro” o “Kitsune” y sus más de 8 minutos de duración precedieron a la furiosa “Oro Rojo”, con la que Toundra recrea la huida agónica de dos lobos de un incendio, hilo conductor de un álbum concebido a todas luces para el directo. Con “Medusa” cumplieron el bis de un repertorio completo que aún resuena entre las costillas. Y pese a que lo más probable es que no hayáis llegado a este final, tampoco era necesario: sobran los términos en este relato para evocar un momento que nos dejó mudos.

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6 comentarios en «Toundra en Sala Custom “Ni una palabra”»

  1. Un detallazo el trato a Catorce… el concierto sin teloneros era en Granada, no en Sevilla 🙂 así nos luce el pelo, ignorando grupos locales. Desconozco el motivo (llegó tarde/desconocimiento/desprecio directamente?), pero por explicarlo tampoco hubiera pasado nada.

    1. Estimados compañeros

      Vamos por partes.
      En primer lugar entiendo vuestra molestia, ya que telonear a un grupo en auge suele ser un seguro de cobertura mediática. No obstante, la revista ofrece total libertad a los redactores para incluir en sus textos aquello que crean conveniente y, por ende, omitir lo que deseen (y, por supuesto, no dar explicaciones de por qué lo hacen).

      Por otra, quien esto escribe y quien firma la crónica (o sea, yo) llegó a la Sala Custom justo para el bolo de Toundra y no tuvo oportunidad de escucharos. Es por eso que no figuráis en el texto (y sí en la previa que publicamos).

      Dicho esto, desde 8 Pistas creemos firmemente en las iniciativas locales y las apoyamos siempre que nos es posible. Por ello, contad con una reseña de esta publicación para vuestra próxima actuación en la ciudad, esta vez, con conocimiento de causa. Y pediros disculpas si os habéis sentido menospreciados en algún momento, ya que no ha sido nuestra intención en absoluto. Un saludo

  2. Hola, aquí José Miguel de Catorce. Por partes tb 🙂

    1 – Me parece perfecta tu libertad como redactora, pero igualmente me parece que faltas a la verdad con tu crónica en algo extremadamente sencillo. Algo, en mi humilde opinión, insultante para nosotros y disonante con el propio concepto en sí mismo de una crónica (más allá de cuestiones subjetivas).

    2 – Hemos llegado a donde estamos a base de trabajo, única y exclusivamente, no precisamente a base de telonear a bandas ni de “cobertura mediática”. Mucho menos en Sevilla.

    3 – Conocidos tus motivos, queda ya dicho todo lo demás. El movimiento se demuestra andando, no escribiendo.

    Gracias por todo, saludos.

    PD: ni en la previa de vuestra web, ni en Facebook, ni en Twitter he visto nada sobre nosotros como comentas.

  3. Menos mal que nada cambia si no asisten al concierto ciertas personas:ya sean colegas que llegan tarde por cualquier historia o redactores no profesionales que trabajan para «revistas» que no había oído en 15 años…ARRIBA CATORCE!

  4. Aquí uno que vio a Catorce en la Custom el pasado finde. Muy buenos. Nunca les había escuchado en directo y me causaron una gratísima impresión. Creo que dijeron que a partir de ahora se van a encerrar para su próximo disco. Mucha mierda tíos! Por cierto, creo que os faltó agradecer a Toundra el detallazo por contar con vosotros, jajajaja. Y lo de las camisetas de 100% algodón de buena calidad!!

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