Hablamos con Pedro Guerra “El día menos pensado, las cosas empiezan a suceder”

A estas alturas todo ciudadano español, latinoamericano y foráneo que en algún momento de su vida haya pisado suelo donde se hable español, debe conocer a Pedro Guerra, por lo que realizar una entrevista al uso, la verdad que tiene poco sentido.

Por tanto, vamos a realizar un pequeño repaso por su extensa discografía con algunas preguntas. Una bonita manera de recordar esos temas que nos han marcado a lo largo de nuestra vida y descubrir algunas pequeñas joyas que, de seguro, se te quedaron en el tintero

¿Quién no recuerda aquel maravilloso primer disco llamado Golosinas? Corría el año 1995 y reconozco que como muchos otros tras escuchar la canción no pudimos esperar a ver la película “El marido de la peluquera”. Recuerdo que en uno de tus conciertos dijiste que “Mujer que no tendré” era una de tus primeras composiciones. Pero, sin duda, mi tema favorito es “Deseo”, de los pocos de tu discografía en el que incluso llegas a “rogar por Dios”. ¿Cuando vuelves a escuchar este disco que es lo que se te agolpa en la cabeza?

La verdad, es que no escucho mucho mis propios discos. Vuelvo sobre ellos aluna vez por cuestiones de trabajo, más que nada. De cualquier manera, Golosinas representa mi llegada a Madrid, el inicio de mi carrera como solista y mi carta de presentación como cantautor. Esto lo convierte, entre los demás, en un disco muy especial. Después de 20 años, no cambiaría nada de ese disco.

De Tan cerca de mí salieron varios singles. “Pasa” o “Debajo del puente” fueron dos de los más radiados, pero el disco esconde otras piezas deliciosas. “Lazos” es de esos temas que debes escuchar al menos 3 veces seguidas para desgranar una letra coloquial a la vez que profunda. Las mujeres han sido uno de los temas más recurrentes durante tu carrera, ellas y el sexo, que en este disco se combinan a la perfección en “La chica que baila” y “Sexo”. ¿Qué le dirías hoy en día, con todo lo que está ocurriendo en el mundo, a ese “Muchacho de mi edad”?¿Debería seguir cantando?

Un Muchacho de mi edad es una canción que habla del desencanto, de la decepción y de la corrupción. Escrita hace 18 años, adquiere una dimensión no imaginable en aquel momento, por lo menos para mí. Sin duda, hay que seguir cantando y la realidad nos llena de razones cada día.

Con Raíz, tu tercer trabajo, empezabas ya a tener mucha más voz en el panorama musical, y eso se nota en la producción del disco, mucho más elaborada. “Daniela” sonaba incluso en las televisiones y “Raíz” se mantenía durante semanas en los primeros puestos de las listas de radios del país (cuando las listas significaban algo). Que fácil sería preguntar algo en relación con el tema “Contra el poder”, sin embargo, quizás me interese más la fuente de inspiración de “Oasis”, con esa letra tan sentida.

No hay una fuente clara de inpiración para esta canción. Es una reflexión sobre el desencuentro en las relaciones personales, de pareja. A veces no estamos cuando nos reclaman, y a veces no están cuando nosotros lo queremos o necesitamos.

Llegamos a 2001 y el nuevo año nos trae “Dragones Verdes” y Ofrendas. n viraje conceptual que nos adentra en el mestizaje de sonidos anclados en paraísos perdidos, donde las playas son infinitas y las selvas densas y vivas. Un disco más crudo y desgarrador, con temas como “Niños” con Julieta Venegas, “Miedo”o “Extranjeros”. Pero donde también hay hueco para el amor en “El aire en que no estas”, “Reencuentro de Viola y el Barón” (basada en la novela “El Barón Rampante” de Italo Calvino) o “Papá cantó”. ¿Precisamente, cuánto hay de personal en este último tema?

Es una canción absolutamente personal y real. Es un homenaje a mi padre, que ya falleció, pero que me dejó la semilla del amor por la música y la literatura, además de un amplio catálogo de canciones que le escuchábamos cantar a la guitarra en nuestra casa. Esto es algo que el hacía como hobby, pero que lo hacía realmente bien. Mi padre cantaba muy bien.

Hijas de Eva es, a mi modo de ver, el alegato perfecto contra los 38 asesinatos cometidos este año hacia mujeres por sus parejas. Y no sólo eso, en este disco se habla de otras explotaciones de muy diversa índole hacia las mujeres. 13 años han pasado desde aquel disco y aun pienso que la mayoría de sus canciones deberían aparecer todos los días en las radiofórmulas de este país. Pero hablemos de otra cosa, en este trabajo  aparece una colaboración nada menos que con Silvio Rodríguez, “Niña”. ¿Cómo fue aquella experiencia con el maestro?

No es la primera vez que colaborábamos con Silvio. En mi época en Canarias con Taller Canario, ya grabamos en La Habana un tema con el maestro. Hoy en día tengo muy buena relación con él y hemos vuelto a colaborar en varias ocasiones. Para mí, esto es algo importantísimo ya que es una de mis mayores influencias.

Tras el precioso poema cantado de La Palabra en el aire con Ángel González llega Un trabajo que recupera en cierta manera ese niño que nos cautivó a todos en Golosinas. Sin embargo, es algo engañoso este ritmillo porque las letras son quizás más incisivas si cabe. “El circo de la realidad”, “Huesos” o “Tendencias” nos hablan de una triste realidad que nos rodea convirtiéndose en cotidiana y transparente a nuestros ojos. ¿Era esta tu manera de entrar en la crisis de los 40?

No recuerdo haber tenido crisis en los 40. He tenido crisis, pero ha sido en otros momentos y en otras edades. Bolsillos es un disco posterior a la edición de mi libro Desmontando el cinismo, donde hago una reflexión sobre el momento social y político y claro, las canciones que vinieron después están influenciadas por esa profunda reflexión.

Pasada una larga ausencia de más de tres años por fin aparece Vidas, un disco del que se dijo que tenía un “marcado estilo poético, intimista, y fresco en cuanto a optimismo”. Y, la verdad, yo en “Huellas” o “Quisiera saber” no lo encuentro. Lo que sí es cierto es que la poesía tiene mucho que decir, con joyas como “El pescador”, “Lara”, “Casas antiguas” o el precioso “Cuando Pedro llegó”. En esos tres años apenas se te pudo ver en conciertos o colaboraciones, ¿necesitabas alejarte de la realidad o, por el contrario, lo que hiciste fue zambullirte por completo en ella y dejar que Vidas  fuera apareciendo a su debido tiempo?

Vidas es un disco posterior a un retiro de casi tres años. Es un disco, fundamentalmente familiar e íntimo. Fueron tres años de recogimento y por eso encierra ese clima de vida interior y hogareña.

De compositor pasaste a intérprete con Alma Mía Vol. 1 y Contigo en la distancia Vol.2 ¿No te dio un poco de vértigo interpretar grandes temas del cancionero latinoamericano como “Te lo juro yo” o “El día que me quieras”?

El vértigo viene si la pretensión es participar en una competición con quienes cantaron esas canciones con anterioridad. Nada más lejos. Desde mi propia vsión, quise canatar y homenajear a los autores y las canciones que me gustan y que forman parte de mi formación… No tanto las que vinieron después, sino las primeras que escuché cuando era niño. Fui a la raíz del cancionero en español: los boleros, las coplas, los tangos…

Y así llegamos al último disco de estudio que tienes publicado, de momento, El mono espabilado. Quizás algo más “pop” en cuanto a las formas, con colaboraciones como Iván Ferreiro o Miguel Poveda, pero igual de delicado y sutil en las letras. Un producto más comercial que los “niños” no entenderían. ¿Esa es la línea que podríamos esperar para el siguiente trabajo?¿Podremos escuchar algún tema nuevo en los conciertos de La Sala?

Ahora estoy enfrascado en dos nuevos proyectos que saldrán simultáneamente en Marzo. Un disco de canciones completamente originales y nuevas: Arde Estocolmo y un trabajo que he hecho de poner a música a 14 Sonetos de Sabina: 14 de Ciento Volando de 14. Este último es un proyecto colectivo, donde partciciparán muchos artistas. Y sí, en estos conciertos de pretemporada, como me gusta llamarlos, adelantaré algunas canciones nuevas. Es una buena forma de rodar el material nuevo.

Los dos últimos discos son grabados en directo 30 años y 20 años Libertad 8. Menos mal que aún quedan salas como Libertad 8 o, más cerquita a nosotros, La Sala donde seguir disfrutando de la música de autor. Desde la tranquilidad de quien lleva una trayectoria como la tuya, llena de proyectos y éxitos,¿ que consejo le darías a todos esos chicos y chicas que empiezan y que se dejan el corazón sobre el escenario de salas como las citadas?

Es una muy mala época para dar consejos, porque las cosas no están en el mejor momento para nadie. Hay que creer en lo que haces, formarte, tener paciencia y trabajar mucho. El día menos pensado, las cosas empiezan a suceder.

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