23 abril, 2024
Hablamos con Carlos Goñi antes de su concierto en Fibes el próximo viernes 20 de Marzo. Donde podremos disfrutar de su Babilonia Tour

Conversamos con Carlos Goñi a pocos días de que aterrice el próximo 20 de marzo en el Fibes de Sevilla con su Babilonia Tour. Por medio de un mensaje directo y claro en forma de respuestas (como el de su música), hablamos de temas que van desde la recibida que espera del público sevillano hasta por qué antepone Carlos Goñi la letra a la instrumentación.

Sevilla se acerca. El 20 de marzo tendremos a Carlos Goñi en Fibes. ¿Qué tienes que decir del público sevillano y del escenario que te acogerá?

Carlos Goñi: El otro día lo decía cuando estuve firmando discos en la fnac, Sevilla es uno de esos sitios donde el público es tan sumamente imponente, que hay un momento en los conciertos donde tú puedes llegar a dar igual. Y la fiesta te la montan ellos (risas). Yo creo que Sevilla es uno de eso sitios donde pasa eso…

Siempre has sido muy querido en la ciudad, ¿a qué crees que se debe esta conexión entre el público sevillano y tu música?

Pues no lo sé, supongo que se debe un poco a que yo soy muy espontáneo también y quiero pensar que soy creíble… Entonces, en esta ciudad, esas cosas, de entrada, ocurren (aunque claro, luego cada sitio tiene lo suyo), pero, no sé,  hay unas ganas de comunicarse que ocurren en general y, especialmente, en sitios como Sevilla. Es decir, esas ganas de comunicarse los unos con otros, las tengo siempre que estoy encima de uno de sus escenarios.

¿En qué se diferencia Babilonia, este nuevo trabajo, de los anteriores? ¿Algo que resaltar?

Bueno, son otros tiempos y, evidentemente, las letras reflejan cómo puedo estar yo en este momento o cómo veo la vida. Que a lo mejor es distinta a cómo la veía hace cinco años… Cada álbum siempre es distinto, porque no están hechos en el mismo momento (yo además que en ese sentido hago mi trabajo con mucha consciencia), entonces cada uno por separado siempre refleja muy bien el momento en el que estoy. Es como decir: esto es lo que me interesa hoy en día y esta es la manera que tengo de ver la vida (o cómo la veo). Aunque justamente debería decir: cómo es la vida, pero realmente es cómo la veo yo.

A las puertas de este ‘Babilonia Tour’, ¿tienes algo que señalar sobre la súper gira que te marcaste el año pasado?

Primero, que me lo pasé tremendo. Fue una gira maravillosa, y que la de este año se prevé que sea mejor todavía.

Es un mérito, ¿cómo consigues empalmar dos giras con tantos conciertos de por medio en dos años seguidos?

Pues, porque gracias a Dios la gente me quiere y lo sitios se llenan. Imagino que eso ocurre porque encima del escenario damos todo lo que tenemos. El público no es imbécil, si ve que tú te dejas la vida encima de un escenario, ellos te responden con la suya, por lo menos así es como yo lo entiendo, y creo que es eso lo que ocurre. Es la sensación que me queda siempre…

Me estoy tomando la libertad de tutearte, espero que no te moleste…

Por Dios, no, no, no… (risas)

Hace poco dijiste que habías aprendido a cantar con esta última gira… ¿qué ocurre? ¿Nos has engañado durante más de 20 años?

 (muchas risas para comenzar)… Lo que pasa es que sí que creo que Babilonia es un disco que mejor he cantado entre todos los álbumes que he hecho en mi vida. Y aparte es una cuestión ya técnica, no hablo de gustos personales ni nada por el estilo. No. Técnicamente, hay muchísima diferencia entre cómo está cantado Babilonia y cómo están cantados el resto de los 14 discos. Ya no es que se mejoren o no, sencillamente es que creo que está muchísimo mejor contados que los demás. Estoy orgullosísimo de cómo suena, especialmente, la voz de este disco, en definitiva, de cómo lo he interpretado… Sí, sí, muy orgulloso de ello.

¿La música ha permitido que Carlos Goñi viva cómodamente?

Emmmm… Sería estúpido si dijera lo contrario. O un necio, por lo menos. Pero vamos a dejarlo en que he vivido cómodamente durante muchos años y ahora mismo pues, evidentemente, la Crisis nos ha metido un zarpazo, como a todos, o por lo menos a mí me lo ha metido… Ahora, digamos, vivo dignamente.

¿Por qué Carlos Goñi se prodiga tan poco en los festivales?

En primer lugar, porque los festivales en general, hoy día, tienen un tinte musical un poco distinto a Revolver… Y luego por lo mismo que tú me decías antes cuando me preguntabas cómo había conseguido empalmar dos giras consecutivas de más de 80 conciertos (con lo complicadísimo que es eso) …Entonces a eso cabe decir que he sido capaz porque la gente me quiere, o porque le gusto, o porque sabe que, como mínimo, si viene a vernos le voy a devolver el precio de la entrada .. ¿me entiendes?… Por las mismas, creo que, por ejemplo,  los festivales de hoy en día, la línea musical que les caracteriza, hacen que la gente piense que Revolver no tiene cabida ahí, lo cual eso es totalmente respetable, claro. Y luego, a mí los festivales estos, tipo revival, más que nada porque yo soy muy poquito de mirar lo que ya he hecho… No soy nada revisionista y, aparte, soy cero nostálgico. Entonces, eso, como no lo miro, no me interesan ese tipo de festivales… Echando la vista atrás, de los Ochenta no me gustaba absolutamente nada, y lo que menos: el pelo de las chicas y las hombreras (risas).

¿Qué va antes para Carlos Goñi: la instrumentación o las letras?

Lo primero que va para mí son las letras. Si no tengo algo que contar… Es decir, la música no va a dejar de ser, al fin y al cabo, el colchón sobre el que tú vas a poner una letra. El colchón que tienes para decir algo. Y si no tienes ese algo que decir, a lo otro (por lo menos en mi caso), no le encuentro el sentido. Hay una cosa que se llama Hook, que se corresponde con el gancho que puede tener cada canción… En realidad, las canciones que se te quedan pegadas son aquellas que tienen un gancho lo suficientemente fuerte como para que, primero, te quedes con ella y, después, te intereses por la canción.

Se nota un tono más pausado en tus temas… ¿es sintomático de la edad o,  simplemente, es que ya estás cansado de ser tan reivindicativo?

Pues, fíjate, yo creo que este es el álbum más reivindicativo de todos. Por el tema de la letra, sin duda alguna. Pero es verdad que lo que sí he decidido es no gritar. Porque, cuando uno grita mucho, al final dices: ufff, no grites… Entonces este álbum lo digo sin gritar, con un tono más pausado, aunque sea uno de los sonidos más duro de todos los que haya grabado.

El tono algo tosco en los directos que ofrece Carlos Goñi, ¿implica timidez o que realmente no quieres empatizar con la gente y dejas que tu música lo haga?

No, no, a mí me encanta empatizar con la gente. En los conciertos es tan importante lo que cuentes como lo que cantes. Soy tímido y muy vergonzoso, eso es verdad… Pero lo que sí es verdad también es que, normalmente, encima de un escenario no lo soy tanto porque ahí, más o menos, controlo lo que va suceder. Mis problemas de timidez o de vergüenza comienzan en el momento en que me bajo del escenario, ahí si que ya soy, vamos… Es decir, me he casado dos veces, y en las dos veces que me he casado nunca bailé el baile nupcial, precisamente, porque pensé que todo el mundo iba a estar mirándome (risas)…

¿Compone Carlos Goñi por necesidad física o psicológica?

Psicológica, evidentemente. Físicamente es una cuestión que no sé cómo me podría afectar. Compongo por necesidad emocional, ya lo creo que sí. Por millones de motivos. Primero porque necesito escribir a diario, aunque luego pueda darse el caso de que el noventa por ciento de lo que escribo pueda tirarlo a la papelera, pero necesitaba escribirlo. Sí, sí, ya lo creo…

¿Por qué ha vuelto Carlos Goñi? ¿Es porque ahora te es más necesario decir más cosas a través de la música?

Este momento no lo entiendo muy bien… Nunca me he ido. ¿Por qué he vuelto? (ríe) No, no tengo esa sensación, vengo sacando un disco cada dos años… En cuanto a lo de decir más, menos cosas, yo no me atrevería jamás a decir lo que deberían hace otros músicos o no, cada uno en su casa decide cómo la quiere gobernar. Yo creo han sido unos años muy convulsos en nuestro país y, a nivel particular, el mío propio, ha sido un año extraordinariamente convulso. Y parte de todas esas cosas son las que he decidido contar en el disco, sí.

¿Tiene Carlos Goñi algún mensaje para aquellos grupos emergentes que se encuentran emprendiendo un camino musical?

En mi caso, lo que me hace feliz es tocar la guitarra. No me hace feliz, en absoluto, como tal lo que se puede ganar por medio de tocar la guitarra. La felicidad consiste en lo otro. Cuando llega el lunes por la mañana, la mayoría de la gente tiene que ir a hacer un trabajo (que a nivel general no le suele gustar), yo me levanto y cojo la guitarra. Es eso lo que ya me provoca la felicidad. El hecho en sí de cogerla, no el dinero que ganas al tocarla.

‘Que vaya bien el camino para todos’, es la frase que lanza Carlos Goñi antes de dar por finalizada la entrevista.

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