29 febrero, 2024

Absolutamente espectacular, Martin Zimmerman puso en pie el Teatro Central de Sevilla, el público demuestra su fascinación con un aplauso atronador y se confirma que es uno de los grandes espectáculos que han pasado esta temporada por el Central con unas palmas flamencas.

“Danse Macabre”, el último espectáculo del gran director me dejó con la boca abierta, durante todo la obra. Danza teatro de un nivel excelso, espectacular, brutal, se me acaban los adjetivos para intentar explicar lo que vivimos en el Central este fin de semana.

Los bailarines de Martin Zimmerman están entre los mejores del mundo sin duda alguna, sus secuencias más simples como colocarse un zapato o una sudadera son absolutamente sorprendentes, imaginativas y llenas de virtuosísimo. Enormes bailarines que baila, actúan, cantan, hacen reír y nos emocionan.

“Danse Macabre” tiene lugar en un vertedero, tiene una escenografía hermosamente siniestra, son clowns en movimiento pero además de reír a veces me genera inquietud e incluso angustia. La mayor parte de las veces sorpresa, es un no parar de nuevas apuestas creadoras, de nuevos diseños coreográficos que me conectan con la belleza. La belleza del movimiento hermoso, único y asombroso.

El ritmo del caer de un plástico negro, una  movimiento de una bolsa de basura o la posición de un papel que cae, cualquier movimiento es “Danse Macabre” es un acontecimiento generador de placer, de gozo, porque todo funciona como un engranaje en el que siempre hay un foco principal y varios focos menores que ayudan a crear unas atmósferas, unos ambientes que te hacen bailar con tu mirada de un foto a otro, volviendo irremediablemente al foco transmisor de una mayor energía, para deleitarte con el virtuosismo de unos bailarines espectaculares.

Son personajes es un vertedero, sobreviviendo gracias al movimiento o quizás a la necesidad de pausa, son supervivientes en un mundo hostil y caótico que siempre está en movimiento. Un estado de las cosas cambiante, que te genera la necesidad de presente absoluto.

El público le demostró su gratitud con una enorme ovación. Actualmente es fácil ver al público en pie aplaudiendo cualquier espectáculo, no es caro conseguir en Sevilla un buen aplauso y el público en pie, lo difícil y lo que si se convierte en un buen medidor (a veces), es conseguir que el público salte por aplauso flamenco a ritmo de sevillanas, ese sí parece un detector de gran obra. Y a Martin Zimmerman y su equipo le cantaron las cuatro sevillanas.

Martin Zimmerman me ha enamorado, he conectado fuertemente con su propuesta y me vuelve a una afirmación constante: “En el teatro puedes vivir unas experiencias que sólo en el teatro puedes vivenciar”. Por eso os sugiero, os invito, os ruego que vayáis al teatro, no os podéis perder lo que allí ocurre.

Martin Zimmermann, Création 2021

About Author

DEJANOS TU COMENTARIO

Loading Facebook Comments ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.