19 junio, 2024
Con la jornada del sábado se despedía la vigésimo segunda edición de uno de los mejores festivales de Blues y Rock de la geografía española. Los Zigarros, Shemekia Copeland, Popa Chubby o Oli Brown algunos de los nombres propios de la noche

Fotografías por Esperanza Mar

A pesar del cansancio acumulado de las dos estupendas noches ya vividas no quisimos dejar a medias la ruta del río Saucejo. Comenzamos en la casa rural La Fábrica -Nacimiento del Río. Si vais con mascota un paseo así es más que necesario para ellos. Desfogan, se bañan y terminan cansadísimos, ideal para que el resto del día estén más tranquilos y felices.

Decidimos comer en La Iruela, en El Rincón de Ana, y fue todo un acierto ya que el ciervo está espectacular. Nos atendieron con todo el cariño del mundo y no estaba tan saturado como cualquier restaurante de Cazorla.

Nos lo tomamos tranquilo en las primeras horas porque en nuestro pequeño planning lo que más nos interesa ver son los conciertos de la tarde. Siempre nos cuesta perdernos algo, pero en el Bluescazorla hay que asumirlo, tenlo presente.

19:10 Los perros del Boogie

Normalmente el escenario de Jaén Paraíso Interior es un compendio de conflictos y malas críticas. No por el escenario en sí, que dicho sea de paso es el de mejor acústica, diseño y disfrutado por los asistentes al festival. Creo que algunos de los conciertos más grandes de la historia del festival se han dado en este escenario y encima GRATIS. En fin, los problemas suelen venir de la parte organizativa, o mejor dicho de la imposibilidad de que todo el mundo entre en el recinto y pueda disfrutar en vivo de los conciertos.

Todos los años rompo una lanza en favor de la organización y de las medidas tomadas pero en este se han lucido incluso más que en otras ocasiones. Han puesto una pantalla fuera para que la gente pueda ver el concierto incluso cuando ya no hay sitio dentro. Nosotros llegamos a las 19:00 y tuvimos que esperar escasamente 10 minutos para entrar. Tiempo en el que, por supuesto, había gente increpando a los de seguridad por no dejarlos pasar. De verdad que no entiendo a estas personas. Van a ver un conciertazo gratis, van a hacerlo con todas las medidas de seguridad posibles, con un control en puerta y interior digno de los más grandes festivales, y por 10 minutos tienen que protestar a voz en grito. De verdad, me dan pena este tipo de personas. Bueno, nosotros entramos y como siempre escuchando las notas finales de la actuación de Txus Blues y José Bluesfingers, pero a tiempo de que nos reciba el susurro abrasador del rock & roll arrastrado. Nos abrimos pasó hasta las primeras filas para ver a Ximo Romero (voz), David Lobo (guitarra), Ángel Vela (guitarra), Ernesto Sánchez (bajo), Gabriele del Vecchio (teclados) y Beto García (batería)dejarse la piel y el sudor sobre el escenario. Vienen presentando su disco Salvaje y se encuentran inmersos en plena gira, por lo que llegan con las pilas bien cargadas.

Entre los temas más bailados y coreados “La leyenda del jugador” con ese toque a western tan inconfundible, “Johnie Cadillac” divertido y clásico rock&roll a partes iguales y “Buenos tiempos (para el rock&roll)” que como su propio nombre indica nos hace hervir la sangre. Y no todo es debido al tremendo calor que se te mete en la piel y que se te pega sin remedio, quizás “Noche de calaveras” también tenga algo que ver.

Un gran concierto sufrido por todos los integrantes del grupo pero que se ve claramente recompensado por una ola de aplausos al terminar.

20:03 Los Zigarros

Otro de los platos fuertes de esta edición eran precisamente los que ahora nos ocupan que vienen presentando su recién salido del horno A todo que sí. Las críticas que habíamos leído junto con los singles de presentación que han ido presentando nos ponían en preaviso de que íbamos a asistir a todo un espectáculo de rock&roll sin aditivos ni tonterías. Todo el alma de este estilo musical plasmado en la actitud y la instrumentación de  Ovidi Tormo “Little Richard”, guitarra y voz, Álvaro Tormo guitarra solista, Adrián Ribes, batería y coros, y Nacho Tamarit, bajo y coros.

Empiezan fuerte con “A todo que si” bebiendo de fuentes tan emblemáticas como Calamaro y Ariel Rot, o Los Labios con un vocal lead muy similar en cuanto a tipo y personalidad, aunque quizás Sammy Taylor sea más arrollador.

Con el riff más clásico del rock&roll el tema “Baila conmigo” levanta de raíz a la platea. Manos arriba, sombreros danzando al ritmo, risas iluminando los rostros y las primeras palabras “Buenas tardes Cazorla, que agusto joder” y acto seguido “No obstante lo cual”.

Para el tema “Cayendo por el agujero” entra al escenario Angelillo de Alicante a la armónica, y otra cosa no, pero ganas y poderío le sobran a este chaval. Vaya subidón que nos mete en el cuerpo con tanto salto. Pero el tema de las colaboraciones no acaba aquí, Luca Salvadolejo entra al teclado para coquetear con el swam blues más auténtico.  Todavía hay tiempo para un tema más, “Que harás amor”. Una vez regresan a su formación original continúan con uno de esos temas en los que nos vemos desgraciadamente muy identificados “Resaca” y su demoledora frase “ayer era un tigre y hoy sólo un ratón”.

 “Voy a bailar encima de ti” no deja que el ritmo decaiga bajo ningún concepto, fiesta desenfrenada al atardecer y como colofón una versión de “My generación” de The Who, para deleite extremo.

No los había visto nunca, me los habían recomendado mucho y sinceramente, vaya pasada. Actitud, pose y saber hacer musical, ¿alguien podría pedir más?.

Cae rápidamente el Sol, es hora de volver rapidito a casa y pegarnos el último baño en la piscina. Es lo que tiene estar en las afueras, que puedes disfrutar de un buen remojón, unos tomatitos aliñados con melva en el jardín y la buenísima compañía de tus compañeros de alojamiento, grandes bluseros y melómanos, dicho sea de paso.

23:00 Cord Carpenter

Le toca abrir la última noche a Cord Carpenter. Con una  formación a 4 (Rami Jaffee, Thomas Munter, Mudfoot murf) consigue en unos minutos que la cigarra se vaya despertando poco a poco de su letargo, a cuentagotas la plaza se despereza.

Pasada media hora se va sintiendo el aire tejano entre nosotros. Las baladas ayudan a percibir el espíritu country que se esconde tras una banda con más de 200 temas escritos y una amplia trayectoria sobre los escenarios.

Sin embargo, y en honor a la verdad, no fue su mejor concierto, sobre todo si lo comparamos con el sensacional show que hizo hace un par de años en la Sala Custom de Sevilla.

No tuvo mucho registro vocal y las continuas interrupciones entre tema y tema no ayudaron a que la música fluyera como debería haber sido. Aun así nos dio tiempo de apreciar las sabias manos de Rami Jaffee (Foo Fighters) al órgano, hammond, acordeón, pandereta, lo que fuera. También pudimos escuchar un riff de guitarra al más puro estilo ZZTop, un “fuck Donald Trump” muy sentido y a un par de amigos, guitarra y armónica, de su primer viaje a España acompañándolos en “Mary Jane´s last dance” de Tom Petty & The heartbreakers.

Con buen sabor de boca, aunque con cierta necesidad de más música nos vamos a tomarnos algo a la barra. Y por tomarnos algo nos referimos a una cervecita, como no, y un pedazo de bocadillo servido por unas camareras… muy simpáticas.

00:35 Shemekia Copeland

El primer show de la noche nos deja con ganas de más y sin esperarlo, ya que no tuvimos la suerte de verla al mediodía, nos vamos a encontrar con lo que sin duda ha sido “lo mejor”, en mi humilde opinión, de este año. Shemekia es una joya brillante que te ciega los ojos en cuanto se pone a tu vista. Es un “Madre del amor hermoso” en toda regla. La voz de esta mujer es sólo comparable al virtuosismo de nuestro siguiente invitado a la guitarra. Pero eso en aquel momento no lo sabíamos.

En este caso he de decir que había hecho los deberes. Me gustan las obras de Shemekia, y aunque es bastante, los días anteriores fue la banda sonora de mi cotidianidad. Su mezcla de raíces, tradición, orgullo paterno y modernidad la hacen profunda a la escucha de cualquier entendido, pero también liviana y agradable para cualquier neófito. Es una mezcla perfecta de sentimiento, entonación, dulzura y poderío que muy pocas veces podrás ver en tal alta expresión como en Shemekia.

Tras una breve intro instrumental la sesión comienza con una de sus piezas más emblemáticas “Outskirts of love”. Y desde ya los susurros en la plaza, las bocas abiertas, las sonrisas nerviosas y las expresiones de asombro lo inundan todo.

Deliberando si sus raíces  provienen del  Soul o del Blues llegamos a la conclusión de que esta mujer evoluciona para dar un pasito más y mezclarlo con otros estilos en un conglomerado compacto y enérgico.

Su vozarrón, con una tremenda  gama de registros, con agudos altísimos pero utilizados con cuidado, mimando con cariño cada tono para que se noten los años de estudio a la vez que nos atraviesa con cada nota, no parece de este planeta.

Los temas se suceden como si estuviéramos en un duermevela del que no queremos despertar “Crossbone Beach” o “Married to the Blues” son sólo pinceladas punzantes en esta noche estrellada.

Devil´s hands” nos devuelve el country más auténtico y nos recuerda que está presentando Outskirts of love, su último trabajo hasta la fecha. Pero no desperdicia la oportunidad de hacer alguna cover, como la de Koko Tylor, o para llevarnos a la iglesia de mano de su abuela. Y pensamos “madre mía, si esto es lo que cantan allí hasta yo iría a la iglesia 3 veces por semana”.

Su padre, Johnny Copeland, muy presente durante toda la noche vuelve a aparecer en un tema de más de 50 años que termina a cappella sin micrófono poniendo la piel de gallina a toda la plaza “Guetto Child”. Sin apenas dejarla salir del escenario y ya con el tiempo encima la gente devora otro tema en forma de rock&roll. ¡Dance baby dance! con “It´s 2 AM do you know where your baby is

Ya está, ya me he quedado tranquilo. No lo sabía pero esto era lo que había venido a ver. Ya me puedo ir a casa tranquilo. O bueno, eso es lo que pensaba antes de disfrutar de:

02:10 Popa Chubby

Lo de este hombre no es normal. Seguramente sus fieles podrán descubrir cada uno de los temas interpretados esta noche en unos pocos segundos, pero no me las voy a dar de entendido ya que hasta hoy mismo no conocía a Popa. Lo que si es cierto es que sin mediar palabra, llevando ya unos minutos afinando su guitarra sobre el escenario y siendo completamente indiferente para la gente concentrada aquí, es empezar a vibrar con “Working class Blues” y quedarnos todos helados por el dominio majestuoso de la guitarra del que hace gala. Esto es puro espectáculo, y eso que en estos primeros compases apenas se ha puesto de pie unos segundos.

Que grandes guitarristas han pasado por este festival, pero en las dos últimas actuaciones estamos asistiendo a todo un recital de auténticos prodigios.

En las mágicas manos de este personaje hay momentos para las versiones de “Kill Bill” en instrumental mezclada con “over The rainbow” o para desgañitarse en la recurrente frase “Lemme hear you say YEAH!”

No deseo que esto se convierta en una novela, por lo que ilustraré la escena de la mejor manera posible. Un éxtasis instrumental, edulcorado con una voz personal y adictiva, salpicada de risas sin contención, de pasos inseguros debido a la corpulencia y de litros y litros de Blues en vena. Como remate “Wilde Horses” de los Rolling Stones.

La gente lo despide entre gritos, palmas y reverencias. Hora y media de evasión del mundo. Revisión de los clásicos para amedrentar a las estrellas. Marcando su nombre a fuego en nuestra mente colectiva.

3:40 RavenEye featuring Oli Brown

Este trio británico formado en 2014 está dando mucho que hablar en la escena  de rock internacional. Sabíamos que tocaban al mediodía pero decidimos esperarnos a que tuvieran su máximo esplendor sobre el Escenario Cruzcampo. Y no nos equivocamos.

Con sólo un trabajo editado y otro en camino había que ver de donde procedía tal admiración. Empiezan a lo grande, despertando a las almas que caían estrepitosamente al abismo de Morfeo.

Oli Brown, guitarra, Aaron Spiers, bajo y Kev Hickman, batería, la formación más demandada del festival. Pero parece que fueran 5 o 6 por la tremenda energía que transmiten. En apenas hora y pico que dura el concierto da tiempo de repasar su EP homónimo así como el adelanto “Hero”.

Con un tremendo subidón, cantando entre la gente, tocando el bajo del compañero con el micro, saltando desde la batería, el señor Oli Brown es pura adrenalina, puro espectáculo sin miramientos. Al igual que con Eric Sardinas esta edición del Bluescazorla acaba por todo lo alto, tanto, tanto que parece que vayamos a tocar la Luna que alumbra nuestras cabezas. Vale, esto no es Blues, pero el Rock siempre ha ido de su mano y como todo buen concierto hay que terminar dándolo todo sobre el escenario, para que en la mente de todos los presentes se quede grabado con letras doradas que el año que viene se repite, SEGURO.

Bluescazorla 2016

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