The Veldt, una inusual delicatessen

The Veldt

Fotografías por Le Petit Patte

El auge de los grupos españoles, su caché, y la bola de nieve que supone que toquen año sí y año también en las mismas ciudades -afianzando su público- a veces nos priva de tener en nuestra ciudad a grupos internacionales, con los que conocer lo que se hace más allá de un circuito nacional cada vez más endogámico. Y es una lástima, porque el concierto de The Veldt que pudimos ver el pasado martes en la Sala Hollander bien podría no haberse celebrado. Y no podría haber merecido más la pena lo que resultó ser toda una delicia musical.

The Veldt

Casi 30 años de carrera eran el aval que presentaba este grupo de North Carolina, asentado desde hace un lustro en Nueva York. Pioneros incomprendidos del shoegaze y el dream pop en Estados Unidos, su color de piel no ayudó a que las discográficas apostasen por su música, más propia de delgados y pálidos ingleses con flequillo largo.

Pero The Veldt no tenían intención de ser los nuevos Living Colour o una copia de Lenny Kravitz. Insistieron, y llegan a Europa con una ilusión más propia de los 20 años que tenían cuando empezaron que de los 50 años que lucen ahora. Sienten que han cumplido una deuda con su pasado, y que por fin su fidelidad a su música tiene su recompensa.

The VeldtEra éste, por tanto, su primer concierto en España (apenas dos días después del primero en Europa, en el festival Reverence de Portugal, junto a The Damned o Sisters of Mercy). Llegaban de la mano de RENOfest, que en su línea de traer a Sevilla grupos que no hayamos disfrutado en la ciudad parece que este año añaden varios conciertos a su ya asentada cita anual.

Y ojalá todos sean así. El día y la lluvia que lo había regado no amedrentaron a unas 70 personas que recibieron los primeros compases de “The Color of Love is Blue” con la expectación de una primera cita que quieres que salga bien.

Los hermanos Chavis, Daniel a la voz y Danny a la guitarra, comandaban una nave sonora que se deslizaba delicadamente por la Sala Hollander con una tripulación que completaban el bajista y programador Hayato Nakao y Marvin Levi, el batería original de la banda, que se ha reincorporado recientemente a la formación. Marie Cochrane les acompañaba como corista en alguna de las canciones.

Para cuando la banda ya había interpretado “Christine” o “Aurora Borealis”, la cita ya estaba encarrilada y todos, banda y público, flotaban en comunión. La atmósfera musical sólo la rompía la voz en falsete de Danny, que complementa su inspiración más soul con el paisaje musical, a veces más áspero y a veces más suave, siempre frondoso, que dibujaban sus compañeros.

No es una banda de shoegaze ni de dream pop al uso, y eso lo comprobó un público que tras “Camus”, el single “Sanctified” o “Simmetry” ya miraba a los ojos de la cita con una atracción poco disimulada.

The Veldt

“The Willow” y “Tree Pleasure” cerraban inicialmente un repertorio en el que optaron por sus creaciones más atmosféricas, más propias de su última etapa, dejando de lado éxitos de los 90s más comerciales como podrían ser “Soul in a Jar”, su tema más conocido, que quizás hace tiempo que dejó de representar lo que ahora les interesa crear.

El público mantuvo el aplauso. Era esa despedida que quieres que se convierta en “¿vamos a tomar una más?”. Y, la respuesta fue “sí, claro”. Porque The Veldt también se veían muy contentos de la cálida acogida que han tenido en Sevilla. Así llegaron “The Everlasting Gobbstopper” y “Toy Heather”. El concierto y la cita llegaba a su fin, y sólo quedaba ese rato de charla antes de decirse adiós, cuando la banda invitó al público a visitar el camerino a charlar con ellos un buen rato. De allí nos fuimos con la sensación de que todos queremos que haya una segunda cita. Ojalá, porque fue una noche de esas que se encuentran pocas a lo largo del año en nuestra ciudad.

    DEJANOS TU COMENTARIO

    Loading Facebook Comments ...

    1 Comment

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Loading Disqus Comments ...