Entrevista a Salomé Jiménez

Existen dos clases de profesionales: los que gozan de más éxito del merecido y los que no han sido acompañados por la diosa Fortuna. Y después hay un tercer y muy reducido grupo de personas hercúleas que luchan contra viento y marea sin pensar en el éxito o la suerte, solamente en el trabajo duro y la dedicación a lo que aman. Salomé Jiménez está, sin duda alguna, en este último. Esta guapa zaragozana afincada en Madrid es una adicta del mundo audiovisual, ya que no solo es un monstruo de la interpretación delante de la cámara o sobre las tablas, sino que sin miedo se lanza a experimentar y a aventurarse con la dirección, la producción o el guion. Con una sonrisa perpetua y una risa espontánea, Salomé ha afrontado duros retos en su sueño por dedicarse por entero al mundo del cine y el teatro, teniendo siempre presente su meta de hacer, simple y llanamente, lo que ama. Apasionada del cine desde dentro y desde fuera, Salomé es una de esas personas cuya humildad y dedicación al trabajo han construido el mundo aunque otros quieran llevarse la fama. Con motivo del relanzamiento de la obra teatral ‘Libera’, de José María del Castillo, en la que Salomé actúa y que ha vuelto a los escenarios este verano en el IV Festival de Teatro Clásico de Alcudia (Elche) y seguirá su recorrido, hemos querido hablar con alguien como ella, cuya entrega a su pasión y simpatía innata resultan motivadoramente contagiosas.

8pistas: Te licenciaste en Química. ¿Cómo se pasa de eso a actriz y presentadora?

Salomé Jiménez: Pues por locura (ríe). Empecé a hacer teatro estando en la universidad y me enganchó muchísimo, porque sinceramente elegí la carrera sin vocación, y aunque sí me apetecía hacer Bellas Artes en Zaragoza, mi ciudad, no la había así que no me decidí y acabé en Química simplemente porque era buena en ciencias. Pero recuerdo que iba a clase y sentía que no era lo que quería hacer toda la vida, aunque al final llegué hasta licenciarme. Ahora pienso que fue una gran pérdida de tiempo, porque en septiembre, tras acabar la carrera, ya estaba en Madrid estudiando teatro y mis padres alucinando (ríe).

¿Cómo fueron tus primeros trabajos?

Pues para empezar me costó decidirme como opción laboral, claro, porque en mi familia nadie se dedicaba a eso y era un poco locura (ríe), pero lo tenía clarísimo. Y menos mal, porque no fue fácil empezar. En un principio el grupo universitario de teatro de la universidad se semiprofesionalizó haciendo algún bolo, después en Madrid mientras estudiaba iba haciendo cosas más de presentadora y un poco de todo: camarera, dependienta, animadora…incluso recolectora de fruta un verano (ríe). En lo interpretativo comencé con publi y muchos cortos, y me daba cuenta de que era lo que quería, que lo tenía claro y aprendía mucho.

Ya en 2005 diste el salto por el que el gran público te conoce con ‘6Pack’, un espacio muy gamberro en el neonato Cuatro. ¿Qué nos puedes contar de esa experiencia?

Yo la recuerdo con muchísimo cariño, era muy divertido y todos lo pasábamos súper bien. Aunque también era un poco agotador, porque había cosas que salían pero muchas que no, pero claro era un programa muy experimental y muy abierto. Fue una pena que se acabara.

También te presentaste al puesto de reportera en ‘Sé lo que hicisteis’ pero Cristina Pedroche se hizo con él. ¿Cómo viviste ese trago?

Con muchísimos nervios. Fui pasando castings y ya en la prueba final había que hacer una pieza y salir ahí y claro te ponías nerviosa por estar tan expuesta, pero te lanzas y lo haces. Me hubiera encantado vivir la experiencia pero no pudo ser. Una pena. Era un formato muy inmediato, un reto, y quería tocar un poco las narices al entrevistar a cierta gente (ríe).

 ¿Te gustaría volver a la tele como presentadora tras ‘Me gusta Aragón’, de Aragón TV sin importar el formato?

Claro, me encanta. Según qué tipo de cosas, pero principalmente me gustaría hacer muchos formatos diferentes: divulgación científica a lo ‘Redes’, un espacio de cine que me encantó cuando ya lo hice en el Festival de Cine de Huesca, un programa de viajes como ‘Callejeros Viajeros’ y que mi trabajo sea viajar (ríe).

Algunas de tus habilidades incluyen el kickboxing, la danza contemporánea, la hípica y la pintura. ¿Eres una chica peligrosa y cañera o artística y serena?

(Ríe). Si tengo que elegir, creo que artística y serene. No me definiría como alguien peligrosa o polémica, y rechazo mucho la violencia. Pero sí que como entrenamiento me lo paso súper bien. Empecé con Juanchis, un compañero de 6Pack, y me animó a dar clases con él. Eso es algo que me encanta de la interpretación, que tienes que aprender de todo y eso me gusta muchísimo. Y como Juanchis es instructor de artes marciales y además director de cortos chulísimos, practicábamos coreografías y practicar para hacer cosas en cine. Por otro lado como era útil como actriz hacía cursos de danza contemporánea, jazz y un poco de todo. Y bueno también me flipan los animales y aprendí a montar desde niña y me gusta mucho pintar desde siempre.

¿Qué otras aficiones tienes que quizás sean menos conocidas?

Últimamente he descubierto el yoga y me ha enganchado mucho. Me daba mucha paz interior y flexibilidad, aunque aún no he llegado al Nirvana (ríe). Y por supuesto soy una enferma del cine como espectadora, aunque supongo que es parte inherente a mi profesión.

En cuanto a la interpretación has hecho de todo, desde cortos a cine, desde televisión a teatro. ¿Qué prefieres?

Todo (ríe). Me interesa más el proyecto que el tamaño de mi aportación o el formato. El teatro me gusta porque aunque es más exigente, te permite entre funciones ir evolucionando, viendo qué funciona y qué no. La energía que se transmite en el cine con un gran equipo remando en la misma dirección me parece impresionantemente bonito, y luego lo puedes ver todas las veces que quieras (ríe). A veces me resulta muy difícil verme, porque piensas en lo que podrías cambiar y mejorar, y te torturas un poco con ello (ríe).

Por ‘Refugios’, del también zaragozano Alejandro Cortés, recibiste los premios Festival Internacional Buñuel-Calanda XII Edición Mejor actriz y Arte Non Stop Film Festival Buenos Aires 2016 (ANNFF BA2016) Mejor actriz ópera prima. ¿Te esperabas ambos galardones?

Para nada. Ya fue maravilloso porque jamás me habían premiado. Esas cosas no te cambian nada, pero sí que te dicen <<algo estaré haciendo bien. A seguir haciéndolo>>. No me muevo mucho por los premios individuales, sino que prefiero más trabajar en un proyecto conjunto y plural y que sea ese proyecto el galardonado. Prefiero que la película en la que trabajo se lleve el Goya a llevármelo yo como actriz. También da cierta rabia cuando un proyecto bonito en el que se ha trabajado con esmero tiene poca repercusión y otro más comercial lo ve más gente, pero así es la vida.

Sobre las tablas merece la pena resaltar ‘Líbera’ de José María del Castillo, que supone un grito de libertad en una sociedad encorsetada. ¿Viviste esta obra con especial énfasis por su trascendencia?

Fue especial por su largo proceso sobre todo. Surgió de un taller de investigación que hicimos, luego empezamos a trabajar con la obra y pudimos experimentar mucho, lo que fue muy enriquecedor. Además es una obra muy potente por ese estilo de teatro clásico que habla de grandes temas, muy grecolatino, y te permite hacer coro, música, baile, y todo en un elenco amplio. Es una obra difícil de mover, pero es muy enriquecedor, aunque recientemente hemos estado en el VI Festival de Teatro Clásico de Alcudia, en Elche, y pronto queremos moverla y mostrar otra vez.

¿Qué puedes contarnos sobre actuales y futuros proyectos?

Me lancé a dirigir un corto a principios de año con una amiga actriz, Marta Tchai, que había escrito el texto y quería interpretarlo. Me propuso la dirección y claro, yo me apunto a un bombardeo (ríe). Se llama ‘La roca y el mar’ y ahora vamos a terminar la postproducción y ahora empezaremos a moverlo para que se vea todo lo posible. Estoy aprendiendo que puedo hacer otras cosas dentro del mundo del cine que me apasiona, abrir la mente a aspectos más técnicos como encuadres, fotografía, y montaje y descubrir que también me lo paso genial con ello. Yo ya monté un corto que escribí yo hace unos tres años, ‘Moira’, y quiero seguir aprendiendo sobre montaje. También estoy trabajando en un texto que me gusta que quiero adaptar para el teatro y estoy buscando subvención y una sala que tenga visibilidad para sacarlo adelante e interpretarlo, muy ‘yo me lo guiso yo me lo como’ (ríe).

¿Con quién te gustaría trabajar, ya sea a sus órdenes o compartiendo reparto?

Muchísima gente (ríe). Wes Anderson, AsgharFarhadi, con Michael Haneke ya trabajé en ópera pero desearía hacerlo en cine porque me fascina. Y en cuanto a actores hay muchos maravillosos junto a los que estar es aprender. Nicole Kidman, Michael Fassbender, Michael Cane, Javier Bardem, Penélope Cruz…hay muchísimos (ríe).

Como parte de este mundillo te toca mojarte: ¿Qué tal ves el perfil del nuevo Ministro de Cultura y Deportes, José Guirao? ¿Qué le pedirías?

Pues sinceramente no tengo una opinión muy formada de él porque es un tanto desconocido fuera de sus círculos. Pero él está a favor de la cultura y eso se agradece, y más en comparación con lo que teníamos antes. Le pediría que luche a favor de la cultura, que la valore, junto al deporte, como un patrimonio de nuestro país, y que las ponga en el lugar que se merece. Porque a la cultura la han arrinconado y le han dado la imagen de que los que trabajamos en ella somos unos muertos de hambre que vivimos de las ayudas, cuando es lo contrario. Si comparamos con la visión de la cultura que tienen en otros países, por ejemplo Francia, nos queda mucho por aprender.

En tus trabajos, por ejemplo ‘Tensión sexual no resuelta’ (2010) hemos visto que no tienes impedimentos en desnudarte si el guion lo exige pero ¿alguna vez has tenido una mala experiencia con un director que solo quisiera carne como reclamo?

La verdad es que por suerte no. Yo creo que es muy subjetivo porque cada uno entenderá de una manera lo que es necesario y lo que no lo es. Cuando el desnudo aporta algo a la escena bien, no me importa enseñar y a veces he transigido y a veces no. Lo que sí me importa es la comparación de que se vea el cuerpo femenino desnudo pero no el masculino. Una escena de chico y chica ¿por qué la que enseña es la chica? Eso sí me importa. Está muy institucionalizado que son las mujeres las que tienen que enseñar, y además que sean bellas, no son mujeres reales, y con los hombres igual, son todos muy esculturales. A título personal también me he dado cuenta de que las mujeres lo tenemos muy complicado para ir haciendo papales a medida que cumplimos años y ya nos llaman menos. Yo porque me he sabido reinventar en directora y productora y me lo paso genial, pero sé que no todas tienen esa suerte.

Eres una persona muy reivindicativa y apasionada en las redes sociales. ¿algo que alegar en tu defensa?

(Ríe). No puedo evitarlo. Creo que es importante opinar y hacer uso de la libertad de expresión para señalar lo que no está bien, me enerva la injusticia, la deshonestidad en cargos de responsabilidad, etc. Además las personas que tenemos cierta visibilidad debemos usarla bien para sacar a la luz cosas, aunque no debería ir en nuestro perjuicio si no vamos al gusto de todos.

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